REIKI

Terapia de sanación ancestral redescubierta en el SXIX por el doctor y sacerdote japonés Mikao Usui.

Rei = Universal
Ki = Energía
reiki
La terapia consiste en la canalización de esa “Energía Universal” al paciente con el fin de equilibrar y armonizar el organismo en su aspecto físico, mental y emocional.
El cuerpo tiene los recursos y la capacidad innata para la autocuración pero esta capacidad puede verse bloqueada, enlentecida y/o distorsionada por múltiples causas físicas y/o emocionales:
accidentes, traumatismos, cirugías, partos complicados, traumas, fobias, estrés, conflictos emocionales no resueltos, etc; provocando un mal funcionamiento global del organismo.

Cuando ese “KI” (Energía interna e individual) no fluye correctamente aparecen los síntomas y/o enfermedades.
La terapia con Reiki desbloquea y facilita que el organismo encuentre de nuevo su estado de equilibrio potenciando la fisiología global del cuerpo.

¿QUÉ EFECTOS PRODUCE?
  • Sedación, relajación.
  • Mejora de la circulación de fluidos ( sangre, linfa)
  • Efecto depurativo y desintoxicante.
  • Mejora del sistema inmune.
  • Relajación del Sistema Nervioso Central.
  • Relajación muscular.
  • Mejora del funcionamiento de órganos y sistemas ( respiratorio, digestivo, genitourinario)
  • Equilibrio emocional.
  • Aumento de la vitalidad.
¿QUÉ PODEMOS TRATAR?
  • Dolores músculo esqueléticos (contracturas, artrosis, artritis, hernias)
  • Alteraciones digestivas (estreñimiento, digestiones pesadas, reflujo, ardores)
  • Insomnio, ansiedad, estrés, decaimiento.
  • Falta de vitalidad, cansancio general.
  • Desintoxicación por ingesta de medicamentos de forma crónica y/o prolongada. (quimioterapia)
  • Mejor preparación del cuerpo antes de una cirugía y mejora de la recuperación post-quirúrgica.
  • Problemas emocionales.
¿ EN QUÉ CONSISTE UNA SESIÓN DE REIKI?

El paciente se tumbará en la camilla en un ambiente agradable (luz tenue, música relajante) y el practicante de Reiki irá colocando sus manos en distintas partes del cuerpo del paciente, comenzando por la cabeza y recorriendo todo el cuerpo, incidiendo allí donde “sienta” que hace más falta.
Las sesiones tienen una duración aproximada de una hora donde el paciente entra en un estado de profunda relajación en el que el cuerpo puede trabajar internamente para ir eliminando los distintos bloqueos físicos/mentales que tenga.

Son sesiones suaves, indoloras y muy relajantes por lo que son aptas para cualquier tipo de persona; pueden recibir Reiki personas sanas, personas con algún tipo de dolencia, niños, bebés y ancianos, tanto para tratar algún problema o dolor en particular como para mejorar su estado de salud general de forma preventiva.

ENLACES DE INTERES.

REIKI Y LA OMS (Organización Mundial de la Salud)

REIKI Y HOSPITALES.

ESTUDIOS SOBRE REIKI.